Vivir sin dolor es posible – Encontrarse bien es posible – Recuperar la salud de una manera natural es posible – Un tratamiento innovador en Europa – Desde los inicios de la Quiropráctica en EEUU llega la evolución de una técnica avanzada: Atlas Orthogonal – Resultados permanentes

Conclusión

 

La subluxación es el “ente” con el que los quiroprácticos se tienen que “enfrentar”.

 

Definirla, medirla y corregirla es el trabajo de los quiroprácticos.

 

Este trabajo conlleva saber:

 

Cuándo la desalineación vertebral produce interferencia (y es una subluxación).

Dónde, en que parte se produce la interferencia.

Cómo está la vértebra desajustada y cómo ajustarla a su posición normal.

Cuánta fuerza usar y que contacto usar para corregir la subluxación.

Durante cuánto tiempo se debe aplicar esa fuerza.

 

El sistema Atlas Orthogonal responde esas cuestiones y se exponen en este manual de manera ordenada y científica.

 

En resumen:

 

Cuándo (a través de la palpación de reconocimiento y chequeo de piernas).

Dónde (en la zona occipito-atlanto-axial).

Cómo (a través de radiografías, un sistema de coordenadas, una serie de ventajas mecánicas y un modelo ideal de columna cervical).

Cuánta fuerza y durante cuánto tiempo (con el instrumento Atlas Orthogonal).

 

Además, el sistema o técnica debe permitir deshacer lo que se ha hecho (en caso de error).

 

La evolución de este sistema quizás permita en un futuro otras mediciones más exactas.

 

 

En mi opinión, el término “complejo occipito-atlanto-axial” será utilizado en un futuro como diagnóstico médico y quiropráctico para definir el desequilibrio vertebral de la zona cervical alta que produce la sintomatología con que se puede presentar un paciente.

 

Entonces el paciente será referido para iniciar tratamiento “Atlas Orthogonal”.