Vivir sin dolor es posible – Encontrarse bien es posible – Recuperar la salud de una manera natural es posible – Un tratamiento innovador en Europa – Desde los inicios de la Quiropráctica en EEUU llega la evolución de una técnica avanzada: Atlas Orthogonal – Resultados permanentes

Roy Sweat (1927- )

 

Se graduó en el Palmer College of Chiropractic en 1950.

 

En 1952, Roy W. Sweat empezó un curso especializado en el estudio del complejo occipito-atlanto-axial de la zona cervical superior bajo John F. Grostic en Ann Arbor, Michigan. En 1960 Grostic eligió a Roy Sweat para ser instructor en los seminarios y ayudar a presentar los programas Grostic. Grostic murió en 1964, tiempo en que Roy Sweat y cuatro otros doctores organizaron los “Seminarios de Presentación Grostic” y continuaron los seminarios especializados en Atlanta, Georgia.

 

Por entonces, Roy Sweat practicó el ajuste con las manos durante 25 años hasta dominarlo. Como Grostic (sobre BJ), Sweat vio que el ajuste era difícil de reproducir entre quiroprácticos y que sólo algunos pocos lo habían llevado a dominar después de largos años de experiencia, disciplina y gracias a la forma fisica de su cuerpo. El procedimiento requería flexibilidad y fuerza por parte del quiropráctico.

 

Con la muerte de Grostic se creó la Society of Chiropractic Orthospinology que presentaba los mismos programas especializados.

 

Técnica quiropráctica: Atlas Orthogonal

 

En 1981 el Dr. Sweat creó el programa Atlas Orthogonal, separándose del grupo Orthospinology, con seminarios educativos especializados y como grupo que sólo ajustaba con instrumento.

 

La filosofía detrás del uso del instrumento es que el ajuste es siempre reproducible, se puede trabajar de las 7 de la mañana hasta las 8 de la tarde sin cansarse y ofrecer la misma calidad de ajuste.

Detrás del instrumento está el factor más importante, el Doctor, que lo maneja para reducir la subluxación, sin agotarse físicamente.

 

 

 

 

 

Scanning palpation

 

El Dr. Roy Sweat introdujo un nuevo sistema para saber cuándo y cuándo no ajustar: la palpación de reconocimiento.