Hernia discal

LAS HERNIAS DISCALES PUEDEN IRRITAR LOS NERVIOS, CAUSANDO DOLOR, ENTUMECIMIENTO O DEBILIDAD EN PIERNAS O BRAZOS
Clínica Mayo

Hernia discal Cervical y Lumbar

La hernia discal se produce cuando parte del disco situado entre vértebra y vértebra se desplaza y presiona la raíz del nervio que sale de la médula espinal produciendo lesiones varias. Esto puede ser debido a traumatismos (caídas, lesiones, accidentes...) o cambios degenerativos de la columna vertebral, entre otros.
En la columna cervical, los niveles afectados suelen ser las últimas 3 cervicales (C5-C6-C7). Algunos de los síntomas producidos son: dolor, flacidez muscular, reducción de reflejos en brazos y/o hombros...dependiendo del nivel de la lesión.

Hernia discal

En la columna lumbar, los niveles afectados suelen ser L4-L5-S1 (últimas dos lumbares). Algunos de los síntomas producidos son: dolor, flacidez muscular, reducción de reflejos en piernas y/o pies...dependiendo del nivel de la lesión.
Una exploración neurológica y una resonancia magnética o un TAC ayudarán a confirmar el diagnóstico.

Resonancia lumbar antes y 6 meses después del tratamiento mostrando resolución de múltiple hernia discal lumbar en un paciente de 39 años. Publicado por Dr. Sweat


Testimonios

Valoraciones de clientes | 5 | 3 opiniones

Hola, me llamo C.M. y llegué a la consulta del Dr. Valdivia a través de la recomendación de un conocido.
En aquellos momentos andaba coja con ayuda de una muleta (desde hacía unas semanas), con dolores por toda la espalda (cervical, dorsal y lumbar, dolor muscular) y fatiga.
El informe de la resonancia magnética revelaba protrusiones a nivel cervical y lumbar, entre otras.
Después de 5 visitas de empezar con el tratamiento quiropráctico ya empecé a notar mejoras importantes y también empecé a caminar sin dificultades. A día de hoy ando bien y el dolor que tenía ha mejorado mucho. Considero mi estado de salud ahora como "bueno".
 Gracias, C.M., 46 años

Con el fin de poder ayudar a personas que estén pasando por la misma patología, me gustaría explicar en unas pocas líneas mi experiencia con el tratamiento quiropráctico que conocí de la mano del Dr. Valdivia.
Tengo actualmente 43 años y fui diagnosticado con una espondilodiscoatrosis C5-C7 con cierto compromiso radicular (compresión de raíz por hernia discal). Todo comenzó cuando tenía 38 años, en una visita a urgencias con motivo de unos dolores en el brazo y hombro que no me remitían. El traumatólogo que me atendió dio en el clavo:” un dolor radiante por el brazo que asciende al cuello relacionado con las vértebras cervicales”, me dijo convencido.
Yo le miré con incredulidad, pues jamás había tenido la más mínima molestia de cuello. Pero así fue. Después de hacerme una radiografía se observaba que los espacios entre tres vértebras (disco) habían disminuido y que en algunas partes de las vértebras, como consecuencia del desajuste de posición, se había producido “desgaste”. Los médicos me vinieron a decir que ya era mayor y que era un proceso degenerativo normal. Mi cara fue más de susto que de asombro.
Ahí comenzó un peregrinaje de visitas a unos y otros especialistas del campo médico.
Tras la visita a cinco especialistas pude oír todas las versiones: desde que en dos años debería pasar por un quirófano hasta que eso era completamente inocuo y debía aguantarme las molestias (adormecimientos) y dolores (radiantes de cuello a brazo).
El tratamiento médico siempre fue el mismo: rehabilitación, ibuprofeno a demanda, xicil (sulfato de glucosamina), y gimnasia (natación). Cualquiera que esté leyendo estas líneas y padezca parecida sintomatología reconocerá que el impacto psicológico de la lesión (o proceso natural si se prefiere) es muy superior –salvo excepciones- a las molestias que provoca la compresión cervical. Desesperado ante la falta de unanimidad y solución de la medicina tradicional, por casualidad vi un día unas tarjetas de un especialista en quiropráctica. Así fue como conocí al Dr. Valdivia.
Con el escepticismo lógico de todo aquello que desconocemos, decidí acudir a una primera sesión y el Doctor Valdivia me explicó en qué consistía la quiropráctica y su especialidad, sus principios físicos de actuación y que formación la había tenido que recibir en EEUU dado el desconocimiento de esta técnica en España.
Me pareció algo interesante, y sobre todo una alternativa inocua ante las ofertadas por la medicina tradicional, y por ello me decidí a probarlo. Ya en la primera sesión, con una leve presión en puntos cuidadosamente seleccionados por el Doctor, fui testigo de la desaparición casi inmediata del dolor de cuello. No me lo podía creer ni conocía por qué ocurría, pero lo cierto es que la mejoría era instantánea.
Tras un proceso disciplinado de visitas al Dr. Valdivia durante ocho meses, la sensación general fue mejorando poco a poco, hasta llegar a estar prácticamente asintomático. Todo ello sin tomar antiinflamatorios o analgésicos.
En suma, puedo corroborar que la técnica quiropráctica aplicada por el Dr. Valdivia en mi caso ha sido tremendamente satisfactoria. Me ha dado una calidad de vida que no tenía y sobre todo me ha quitado una preocupación que psicológicamente estaba minándome día tras día.
Con mucha disciplina postural (al leer, trabajar etc.…) y acudiendo a las visitas de control con el Doctor puedo decir –sin ánimo de reproche sino más bien constructivo- que quienes me vaticinaron mi paso por un quirófano a los 40, conmigo se equivocaron.
Actualmente con 43 años, sigo realizando visitas de control al Dr. Valdivia cada vez más distanciadas en el tiempo y realizo –siempre con la evidente y necesaria precaución– todo tipo de actividades físicas.
Espero estas líneas sirvan a quienes hayan pasado por éstas o parecidas circunstancias.
JRF.- Barcelona

Hola, conocí la consulta del Dr. Valdivia por internet por no saber qué hacer ni a quien más pedir opinión por mis problemas de espalda
Sufría mucho de las cervicales y lumbares, hacia más de 2 años que el problema empeoraba, hasta el punto que cualquier movimiento como girar la cabeza o agacharme para coger alguna cosa me podía dejar clavada. No podía dormir bien, me levantaba por la noche del dolor y esto me provocaba un cansancio y fatiga importantes. También tenía dolores de cabeza, vértigo y mareos, y notaba una pérdida de fuerza en mis manos.
Después de estudiar unas radiografías y resonancias magnéticas, el Dr. vio que tenía hernias discales cervicales y lumbares que estaban relacionadas con los problemas de salud que estaba sufriendo. Así que decidí comenzar el tratamiento para ver si podíamos mejorar el problema.
Desde la primera semana de comenzar el tratamiento quiropráctico comencé a notar cambios positivos; poco a poco, con el paso de los días y semanas todo iba mejorando y me iba encontrando mejor.
Ahora, después de los 4 meses que me recomendó el Doctor para que me encontrara mejor, puedo decir que he mejorado un 90% bien bueno. Estoy muy satisfecha con los resultados y de haber encontrado un buen sitio donde han sabido cual era mi problema y como corregirlo, sin dolor ni medicamentos.
Gracias, M.S., 43 años.



 

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