Después de obtener el vector de ajuste del atlas a través de las radiografías de los distintos planos anatómicos, el posicionamiento del paciente en la camilla crea el escenario que permite usar varios elementos anatómicos como palancas para la corrección deseada.
Durante el ajuste, la apófisis mastoidea del paciente se coloca en un soporte que estabiliza la cabeza pero permite movimiento de las demás vértebras. Si se coloca sobre el hueso parietal de la cabeza, no se obtiene el efecto requerido.
La función del soporte se puede representar con el ejemplo de la tabla y el martillo. Si la tabla está bien posicionada y estática, es más efectivo clavar el clavo y se evita el movimiento reflectante de la tabla.
El correcto posicionamiento del paciente en la camilla Atlas Orthogonal prepara la articulación para ser movida a su posición neutral permitiendo usar una fuerza muy suave administrada por el instrumento AO que mueve el atlas y las demás vértebras como si de un efecto dominó se tratara. Se toca suavemente la primera pieza y las demás la siguen.